domingo, 16 de diciembre de 2012

Volviendo a lo de antes


REFLEXIÓN BLOQUE 3:

En este bloque hemos hablado de el tema de la literatura clásica y la cultura literaria, comentamos que hay que poner al niño de primaria en contacto con la literatura pero sin darle un temario de literatura propiamente dicho, es decir, podemos trabajar con textos o hacer referencia a algún escritor pero no llenarles ya la cabeza con autores y obras literarias ya que la primaria no es una etapa para preparar a los niños para la ESO.

Antes de ver este tema en clase yo conocía mi propia experiencia del colegio, a mi me enseñaban literatura aburrida pensando en que el instituto estaba a la vuelta de la esquina y tenía que ir aprendiendo literatura por lo tanto me daban algunos autores importantes y sus obras para leer algunos temas o aprender ciertas cosas de su vida.

Creo que por este motivo la gente odia la literatura, porque te hacen aprenderte un montón de nombres de gente y las obras que han escrito junto con su vida sin ver apenas nada interesante que te motive a estudiar todo eso, por eso la gente luego olvida todo.

En mi aula de prácticas en el tiempo que yo llevo no han visto nada de literatura propiamente dicha, ver alguno textos y les comentan que son de algún escritor famoso o algo así pero sin hacerles estudiar nada de sus vidas. El único que si han trabajado más es Miguel de Cervantes ya que es el nombre del colegio y lo han llenado de dibujos y carteles referentes al Quijote.
Mi tutora de prácticas opina que la literatura de primaria no debe ser ni mucho menos parecida a la del instituto por ello sigue el temario del libro sin añadir nada extra de literatura salvo como ya dije, de Miguel de Cervantes.

Yo espero en un futuro no convertirme en una máquina de formar niños adultos que se pierden su infancia y que solo sirven para prepararse para la ESO. Quiero ser otro tipo de profesora, obviamente tendré que seguir un temario estipulado pero quiero intentar hacerlo de una manera más divertida y creo que útil para los niños. No quiero que pierdan esa edad de divertirse por llenarlos de deberes y estudios que luego seguro van a olvidar.

Una idea buena para conseguir esto son las semanas culturales, si las enfocas a un tema en concreto como un autor o una obra literaria, los niños aprenderán mientras se divierten y no olvidarán los conocimientos más importantes. Esta es una buena forma de ir introduciéndoles el tema de la literatura clásica sin que se den cuenta y empiecen a aburrirse de ella. 
En la actividad de este bloque yo propuse una semana cultural de Alberti con numerosas actividades y pruebas para los niños con las que podrían aprender mucho. Fui mezclando actividades deportivas con otras en las que el tema eran obras de Alberti o cosas relacionadas con el para que sin darse cuenta fueran descubriendo la vida y las obras de ese personaje clásico.
También había concursos relacionados con obras o pinturas de este autor por las que los niños recibirían premios y finalmente una acampada para que pudieran rememorar todo los aprendido durante esa semana y pudieran compartirlo con sus padres.

Creo que esa actividad ha sido muy útil ya que dentro de unos años podríamos llegar a hacerla realidad y poder comprobar si realmente sería una herramienta útil y también para comprobar si acertamos con los tiempos de cada actividad y ver el ritmo de trabajo de los niños que por lo que llevo de prácticas, me he dado cuenta de que es mucho más lento de lo que pensaba.
Los niños trabajan muy despacio y creo que en mi semana cultural igual sobraría alguna actividad ya que no daría tiempo pero igualmente siempre está bien tener actividades preparadas de sobra por si alguno de los niños es más rápido lo cual en mi clase de prácticas ocurre siempre.
Otra cosa que comentar de la semana cultural y la correcta adaptación para los niños es si es adecuada para su nivel y creo que sí, las actividades que propuse son perfectamente adecuadas para ellos ya que no les costaría entenderlas, lo único es lo que comenté del tiempo que quizás habría que reducir actividades.

Como pequeña conclusión podría decir que los niños hoy en día son como éramos nosotros, estudian porque tienen un control que aprobar pero no piensan en lo que han aprendido y luego lo olvidan, creo que para el tema de la literatura habría que currarse un poco más las actividades ya que es algo que por lo general cuesta mucho a los niños (y a los adultos) y les interesa poco a pesar de no ver demasiado temario en esta etapa de su vida.

Viajando por el mundo de la fantasía


REFLEXIÓN BLOQUE 2:

En el bloque uno hablé un poco de cómo elegir bien un libro para primaria y lo traté desde mi punto personal y en base a lo que estoy viendo en el colegio de prácticas pero ahora voy a centrarme más en lo que son los cuentos clásicos, los que no dejan de existir a pesar de los años, esos cuentos que poco han cambiado desde la época de nuestros abuelos o incluso antes.
En clase vimos varios de esos cuentos y nos dimos cuenta de la cantidad de versiones y adaptaciones que hay ya que a cada uno nos lo contaron de manera diferente e incluso nosotros lo contamos de otra forma. También hicimos una adaptación de un cuento que supuestamente era la adaptación de Blancanieves pero sinceramente, yo cuando lo escuché ni se me ocurrió pensar en eso pero al hacer yo mi propia adaptación y ver las cosas que tenia que cambiar etc me fui dando cuenta de que ya si me iba pareciendo que era algo parecido a Blancanieves.
Los cuentos que nos contaban cuando éramos pequeños no eran digamos las “versiones originales” sino que eran las adaptaciones de disney por ejemplo ya que como he podido ir viendo a lo largo del curso, las adaptaciones de Andersen por ejemplo tienen finales más crudos y reales, pero yo de pequeña no pensaba que todos mis cuentos terminaban bien, simplemente no era consciente de ello. También me contaban muchos cuentos con algún final malo pero siempre con la moraleja como si fuera un cuento regañina para que no me portara mal ¿no?, pero por lo que veo, eso no cambia, a los niños se les siguen contando las versiones bonitas o con moraleja y las adaptaciones quizás mas “antiguas o reales” quedan para los adultos.

Estos textos si lo pensamos bien no deberían ser para los niños ya que no los pueden entender porque hablaban de la realidad de la época en la que se crearon y esa realidad es muy diferente a la de ahora, por ejemplo, como hablamos en clase con el tema de Pulgarcito que era muy pequeño cuando le echaron de casa. En esa época era normal pero ahora que un niño de 12 años tenga que irse solo o trabajar se ve como una aberración, entonces si estos cuentos son aptos para los niños es porque no se enteran de nada ¿no? porque sino estarían súper preocupados y con mil preguntas, y el fin de estos cuentos creo que no es contarles cómo vivían en otra época sino entretenerles y hacerles que utilicen su imaginación (lo cual es imposible ya que no son capaces de imaginarse esa vida tan diferente a la suya). Por esto mismo existen las películas de disney que hacen que no haga falta imaginar sino que te conducen ya a lo que tienes que pensar.

Creo que a los niños hay que contarles cuentos adaptados para ellos pero también hay que dejar que vuele su imaginación y no darles el cuento de una película que ya han visto o transformar el cuento para que el niño no pueda ni pensar por si mismo. 
No sé si me estoy enredando demasiado pero es que creo que a los niños ya no se les deja que escuchen nada sin darle todo masticado entonces pierden el interés totalmente, claro, si ya saben que va a pasar así es normal que no les interese...

Al hacer la adaptación del cuento me di cuenta de que hay que fortalecer la imaginación desde pequeños para no dejar que mueran todas las historias que podemos inventar. 
Hay un mundo enorme de posibilidades para no tener que contar siempre los mismos cuentos, pero si ya desde pequeños nos limitan a lo que ya está creado es imposible hacer algo diferente.

Un punto importante que no quiero olvidar porque sin el esto no tiene sentido es la motivación a la lectura, claro, si no les leemos cuentos ni hacemos que se interesen por hacerlo ellos mismos todo esto no tiene sentido.
Este quizás sea el problema más importante, a los niños no les gusta leer porque los libros que les mandan son estúpidos y aburridos, pero bueno como de eso ya hablé en el bloque uno no voy a entrar al tema de nuevo, sólo quería recalcar que si no animamos a los niños desde pequeños a leer luego ya no se puede hacer nada.

En primaria los profesores empiezan a pensar que los cuentos son para infantil y se olvidan de motivarles a leer, y ya no te cuento de animarles a escribir cuentos o historias, eso se limita a las clásicas “redacciones” que te mandan de deberes y que acabas repudiando.

Bueno creo que este es el bloque que más nos ha gustado a todos y quizás por eso me da tanta rabia que no se tome enserio en los colegios. Yo dentro de lo que cabe no puedo quejarme ya que en el colegio donde estoy de prácticas mi tutora reconoce que es verdad que no se motiva nada a los alumnos y por eso ella intenta hacer lo posible por cambiar ese aspecto. 
Desde que yo estoy allí le he enseñado todas las actividades que se han ido colgando en luvit sobre motivación lectora y animación a la escritura y hemos probado varias en clase donde nos hemos dado cuenta de la falta de imaginación que tienen los niños.
Otra cosa que cabe destacar es que a pesar de que mi tutora quiere motivar a sus alumnos, comete errores como el que hablamos de la lectura en alto que es inútil ya que los alumnos solo quieren que no les regañen ni les pillen despistados porque lo que es la historia sobre la que están leyendo ni les interesa ni se enteran de que va.

--Otra cosa que también he podido observar en mi clase de prácticas es que a los niños no se les cuentan cuentos folclóricos, ellos leen en voz alta un libro de lectura pero a ellos no se les cuentan ni cuentos folclóricos ni ningún otro tipo de cuentos y esto es algo que a mi personalmente en un futuro si me gustaría hacer, a todos nos gusta que nos cuenten un cuento y mucho más si eres un niño, y creo que este tipo de cuentos son especiales y siempre van a serlo y por lo tanto todos debemos conocerlos incluso los más pequeños para que en su momento se los puedan transmitir a otros.

Yo como dije antes, adapté un cuento folclórico y no me resultó tan difícil por lo que creo que también podría ser una actividad divertida para hacer con los niños. Se les dan las pautas a seguir para hacerlo bien y listo. Como por ejemplo:
-El rol del protagonista se debe mantener así como los valores y contra-valores.
-El motivo de salida del hogar etc (si se da) debe mantener la intención, es decir, si sale voluntariamente o por obligación.
-En la parte del final se puede variar un poco o hacer que los personajes no superen alguna prueba.
-Si el nudo es muy largo se puede abreviar.
-Siempre hay que pensar el público al que va a ir destinado para una buena adaptación.
-Al final se debe poner las cosas que hemos variado u omitido y el motivo.

Como conclusión podríamos decir que hoy en día no se les da mucha importancia a los cuentos folclóricos ya que apenas nadie los transmite oralmente como debe ser, si acaso, se leen algunos cuentos pero tampoco dentro del horario escolar, y si nadie transmite estos cuentos, mucho menos van a adaptarlos lo cual hace que caigan en el olvido.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Viajando por el mundo de la fantasia


REFLEXIÓN BLOQUE 2:

En el bloque uno hablé un poco de cómo elegir bien un libro para primaria y lo traté desde mi punto personal y en base a lo que estoy viendo en el colegio de prácticas pero ahora voy a centrarme más en lo que son los cuentos clásicos, los que no dejan de existir a pesar de los años, esos cuentos que poco han cambiado desde la época de nuestros abuelos o incluso antes.
En clase vimos varios de esos cuentos y nos dimos cuenta de la cantidad de versiones y adaptaciones que hay ya que a cada uno nos lo contaron de manera diferente e incluso nosotros lo contamos de otra forma. También hicimos una adaptación de un cuento que supuestamente era la adaptación de Blancanieves pero sinceramente, yo cuando lo escuché ni se me ocurrió pensar en eso pero al hacer yo mi propia adaptación y ver las cosas que tenia que cambiar etc me fui dando cuenta de que ya si me iba pareciendo que era algo parecido a Blancanieves.
Los cuentos que nos contaban cuando éramos pequeños no eran digamos las “versiones originales” sino que eran las adaptaciones de disney por ejemplo ya que como he podido ir viendo a lo largo del curso, las adaptaciones de Andersen por ejemplo tienen finales más crudos y reales, pero yo de pequeña no pensaba que todos mis cuentos terminaban bien, simplemente no era consciente de ello. También me contaban muchos cuentos con algún final malo pero siempre con la moraleja como si fuera un cuento regañina para que no me portara mal ¿no?, pero por lo que veo, eso no cambia, a los niños se les siguen contando las versiones bonitas o con moraleja y las adaptaciones quizás mas “antiguas o reales” quedan para los adultos.

Estos textos si lo pensamos bien no deberían ser para los niños ya que no los pueden entender porque hablaban de la realidad de la época en la que se crearon y esa realidad es muy diferente a la de ahora, por ejemplo, como hablamos en clase con el tema de Pulgarcito que era muy pequeño cuando le echaron de casa. En esa época era normal pero ahora que un niño de 12 años tenga que irse solo o trabajar se ve como una aberración, entonces si estos cuentos son aptos para los niños es porque no se enteran de nada ¿no? porque sino estarían súper preocupados y con mil preguntas, y el fin de estos cuentos creo que no es contarles cómo vivían en otra época sino entretenerles y hacerles que utilicen su imaginación (lo cual es imposible ya que no son capaces de imaginarse esa vida tan diferente a la suya). Por esto mismo existen las películas de disney que hacen que no haga falta imaginar sino que te conducen ya a lo que tienes que pensar.

Creo que a los niños hay que contarles cuentos adaptados para ellos pero también hay que dejar que vuele su imaginación y no darles el cuento de una película que ya han visto o transformar el cuento para que el niño no pueda ni pensar por si mismo. 
No sé si me estoy enredando demasiado pero es que creo que a los niños ya no se les deja que escuchen nada sin darle todo masticado entonces pierden el interés totalmente, claro, si ya saben que va a pasar así es normal que no les interese...

Al hacer la adaptación del cuento me di cuenta de que hay que fortalecer la imaginación desde pequeños para no dejar que mueran todas las historias que podemos inventar. 
Hay un mundo enorme de posibilidades para no tener que contar siempre los mismos cuentos, pero si ya desde pequeños nos limitan a lo que ya está creado es imposible hacer algo diferente.

Un punto importante que no quiero olvidar porque sin el esto no tiene sentido es la motivación a la lectura, claro, si no les leemos cuentos ni hacemos que se interesen por hacerlo ellos mismos todo esto no tiene sentido.
Este quizás sea el problema más importante, a los niños no les gusta leer porque los libros que les mandan son estúpidos y aburridos, pero bueno como de eso ya hablé en el bloque uno no voy a entrar al tema de nuevo, sólo quería recalcar que si no animamos a los niños desde pequeños a leer luego ya no se puede hacer nada.

En primaria los profesores empiezan a pensar que los cuentos son para infantil y se olvidan de motivarles a leer, y ya no te cuento de animarles a escribir cuentos o historias, eso se limita a las clásicas “redacciones” que te mandan de deberes y que acabas repudiando.

Bueno creo que este es el bloque que más nos ha gustado a todos y quizás por eso me da tanta rabia que no se tome enserio en los colegios. Yo dentro de lo que cabe no puedo quejarme ya que en el colegio donde estoy de prácticas mi tutora reconoce que es verdad que no se motiva nada a los alumnos y por eso ella intenta hacer lo posible por cambiar ese aspecto. 
Desde que yo estoy allí le he enseñado todas las actividades que se han ido colgando en luvit sobre motivación lectora y animación a la escritura y hemos probado varias en clase donde nos hemos dado cuenta de la falta de imaginación que tienen los niños.
Otra cosa que cabe destacar es que a pesar de que mi tutora quiere motivar a sus alumnos, comete errores como el que hablamos de la lectura en alto que es inútil ya que los alumnos solo quieren que no les regañen ni les pillen despistados porque lo que es la historia sobre la que están leyendo ni les interesa ni se enteran de que va.

Hay muchas cosas que cambiar en la educación, es cierto, pero creo que la más importante es el tema de la lectura y aunque no lo parezca si se lee a los niños ellos leerán ya que aprenden de lo que ven.


lunes, 26 de noviembre de 2012

¡¡ A todo color !!

Este es el cuento que los niños se han inventado, yo lo he impreso para que lo ilustren y lo hemos puesto en un archivador para que todos se lo lleven a casa poco a poco.




 

 

 

 

 

 

 

 


 


 

 



domingo, 25 de noviembre de 2012

Esa imaginación...


POESÍA: Empleando la técnica de Poema de Preguntas en la que los versos pares son respuestas y los impares preguntas sin necesidad de rima alguna.

¿Por qué es tan charlatán?
Porque le encanta hablar de lo que ha aprendido hoy.
¿Y por qué es tan alto?
Porque come muy bien y siempre toma leche y verdura.
¿Tiene 8 años?
No, tiene 5 añazos.
¿Y lee mucho?
Si, le encanta leer.
¿Tiene una hermana?
No, tiene un hermano que se llama Matías y tiene 3 años.
¿Y Matías se porta bien?
Bueno bueno, se porta bien cuando le apetece y tiene postrecito.
¿Pero... lo más importante, les gusta el chocolate?
Pues claro porque no les gusta, les encanta.
¿Y cómo se llama este niño?
Victor



TEXTO DRAMÁTICO: Utilizando la técnica de adaptar un drama. Escogí el drama llamado El Cruce de Andrés Díaz.


Narrador: En lo alto de la montaña había un pequeño pueblo que tenía una escuela muy peculiar ya que estaba a ambos lados de una gran grieta. Todos los días, para cruzar de un lado del colegio al otro, debían ir por un puente de madera ya que de un salto igual no llegaban.


Matías: Jó, hoy hay mucha gente para cruzar el puente que aburrimiento...

Antía: Si... cada día hay más gente en esta escuela, deberían hacer otro puente.

Tomás:Yo estoy harto de esperar, voy a construirme un puente con un tablón de madera para no tener que esperar.

Matías: ¿Estás loco o qué?

Antía: No puedes cruzar fiándote sólo de un tablón de madera, puede romperse y si eso pasa te caerás por la grieta.

Matías: Antía tiene razón, aquí hace mucho viento y aunque la madera no se rompa tu podrías resbalar.

Tomás: Bah, tonterías, yo he cruzado mil veces los ríos por encima de maderas, no  me pasará nada caguetas.

Matías: No Tomás, por favor, espera con nosotros la cola que ya apenas queda gente.

Tomás: Que va, yo voy a buscar un tablón.


Narrador: Tomás ignorando las recomendaciones de sus amigos, busca por el colegio un tablón de madera y justo cuando se iba a rendir ve uno lo bastante largo para pasar la grieta en el gimnasio.


Antía: Tomás ese tablón es muy fino, se va a romper. 

Matías: Enserio Tomás, no vayas.

Tomás: Vosotros veréis lo que hacéis con vuestro tiempo, yo voy a cruzar.


Narrador: Y colocando la tabla de lado a lado de la grieta, Tomás comenzó a caminar por ella.
Cuando estaba llegando a la mitad de la tabla el viento comenzó a soplar más fuerte y Tomás tropezó quedando tumbado sobre la tabla.

Tomás: ¡Socorro! ¡Ayudarme chicos, que me voy a caer a la grieta!

Matías: ¡Mira que te lo advertimos Tomás!

Antía: Mati, ahora no es tiempo de regañarle, hay que buscar algo para sacarle de ahí.

Matías: Es cierto, yo voy a mirar si encuentro en el gimnasio abrigos o sudaderas para atarlas.

Antía: Vale, yo haré lo mismo.


Narrador: Al poco rato Matías y Antía aparecieron donde estaba el tablón con Tomás agarrado y ambos levaban muchos abrigos y chaquetas.


Matías: Venga Antía, ata todas las mangas y lánzale la punta a Tomás.

Tomás: ¡Chicos daos prisa que hace mucho viento y me voy a caer!

Antía: ¡Ya está! Tomás, coge la cuerda y agárrate fuerte.

Tomás: ¡Vale!

Matías: Venga Antía, ahora que ya está agarrado tenemos que tirar de el.

Antía: Perfecto, así pronto podrá estar a salvo.


Narrador: Los amigos de Tomás tiraron de las chaquetas para sacarle de la grieta y tras varios tirones lo consiguieron, Tomás estaba por fin a salvo.


Tomás: Gracias chicos, no se que hubiera hecho sin vosotros. Prometo no hacer esto nunca más.

Antía y Matías: Más vale Tomás, porque menudo susto nos has dado...


Narrador: Tras la loca aventura por la que pasaron los tres amigos en el colegio, decidieron ir a clase por el puente y nunca jamás intentaron cruzar por otro sitio.



TEXTO EN PROSA: Utilizando la técnica de Ensalada de Cuentos en la que se mezclan Caperucita, Pinocho y Los tres cerditos.

VARIOS CUENTOS EN UNO:

Érase una vez tres cerditos que estaban intentando hacer una casa.
Buscando los materiales los tres cerditos se encontraron con Pinocho, que era un amigo que vivía por allí cerca.
Pinocho les ayudo a buscar los materiales para construir la casa, y al hacerla, vieron a lo lejos a Caperucita Roja.
Caperucita al verlos fue corriendo hacia ellos pero pisó mal y tropezó. 
Pinocho, que era muy educado, la ayudó a levantarse y cuando Caperucita se puso en pie le dijo a Pinocho que tuvieran cuidado porque los perseguía el lobo para comerlos.
El lobo estaba muy lejos pero no sabían si les daría tiempo a hacer sus casas antes de que se los comieran a todos, por eso cada uno decidió hacer su casa de diferente manera.
Las casas eran una de paja, otra de madera y otra de ladrillo.
Cuando las terminaron, se metieron cada uno dentro de la suya rápidamente para que el lobo no pudiera comérselos.
Caperucita como no tenía casa se metió con el cerdito pequeño y Pinocho en la casa de paja.
Entonces llegó un Hada mágica y el cerdito menor dijo: 

-¿Me pones otra casa nueva y resistente Hada mágica? 
A lo que el Hada contestó:
-Claro Cerdito, ahora mismo la hago aparecer.
El Hada cumplió y una casa de metal apareció justo delante de la de paja.

El cerdito menor, Pinocho y Caperucita Roja que estaban en la casa de paja decidieron no moverse de allí de momento y el cerdito mayor dijo:
- Seguro que os come el lobo porque solo mi casa es de duro ladrillo y es imposible que la pueda romper.
Caperucita Roja, que estaba en la casa de paja, empezó a tener miedo del lobo y buscó algo para defenderse cuando de pronto encontró una chistera que dentro tenía una varita mágica y pensó que hacer con ella. Tras mucho meditar dijo bien alto:
-Voy a hacer que el lobo se arrepienta de querer comernos y se haga bueno.

Pinocho ya sin miedo del lobo después de que Caperucita hiciera el conjuro, se fue a buscarlo para hacerse su amigo.
Resultó que el lobo les había engañado porque el conjuro no había hecho efecto y el lobo le mordió la mano a Pinocho, que salió corriendo tratando de huir de allí y refugiarse en alguna casa.
El lobo que no consiguió alcanzar a Pinocho y le dijo que soplaría hasta derribar la casa de paja, la de madera y cualquier otra casa en la que se refugiaran. 
El lobo como había dicho, intentó destruir las casas pero cuando se topó con la de ladrillo no pudo derribarla y llamó al lobo del cuento de Caperucita para intentar entre los dos destruir la casa de ladrillo. 
Como eran dos lobos muy fuertes, entre los dos tiraron la casa de ladrillo haciendo que todos huyeron rápidamente a la casa de metal que el Hada había creado para que los lobos no pudiesen tirarla.
Todos consiguen llegar con gran esfuerzo a la casa de metal indestructible donde se refugiaron. 
Los lobos al ver que no podían tirarla se cansaron y se fueron.
Los cerditos y sus amigos viendo que los lobos se marchaban, fueron al lago a pasar la tarde cuando de pronto apareció una ballena enorme que se los zampó a todos.
Dentro de la ballena había una piraña que mordió a la ballena y la partió en dos, todos salieron corriendo de la ballena pues la piraña les quería morder también a ellos.
Al llegar a la orilla todos se sintieron aliviados hasta que vieron aparecer a su lado a los lobos que venían muertos de sed.
Cuando los lobos se aproximaron al lago para beber, entre todos los empujaron al agua donde la piraña se los comió.
Después de esto todos tenían hambre y se fueron a casa a celebrar que todo había salido bien con una gran merienda.
Y nuestros amigos vivieron felices y comieron perdices.

jueves, 15 de noviembre de 2012

No somos conscientes de ello...


Reflexión bloque 1:

En el primer bloque recuerdo que hablamos de la literatura infantil y también  aprendimos a clasificar literatura y paraliteratura. Además de esto hablamos un poco de qué profes queríamos llegar a ser respecto al tema de la literatura y en clase se habló de diversas ideas e ilusiones, incluso también recordamos cómo se trataba este tema cuando nosotros íbamos a la escuela así que de todo esto voy a intentar sacar algo en claro para mi futuro.

Cuando yo iba a clase, no recuerdo que me ofrecieran diversos libros de lectura ni que me  animaran a leer ni escribir, es más, si leías algo te daban una ficha la rellenabas y listo no había nada más, y ese creo que es el motivo por el cual no le gusta leer a la gente, porque de pequeños no les han animado a hacerlo. 
Yo me considero afortunada porque me encanta leer, más que leer yo devoro los libros y de pequeña me encantaba leer pero se que es gracias a que en mi casa veía eso, no porque en la escuela me animaran a hacerlo, y muchos niños que en casa no veían a nadie leer ni le motivaban a hacerlo pues lo dejaron de lado como otra de las muchas obligaciones que impone el colegio.
Los niños se limitan generalmente a leer, memorizar y soltar todo en un papel o en una ficha y se olvidan de lo más importante, de disfrutar con la lectura, de dejar volar la imaginación y vivir cosas alucinantes que sólo puede ofrecernos la lectura. 
Creo que hay muy pocos centros donde se trabajen bien estos aspectos, les ponen lecturas obligatorias que ni les gustan ni les interesan y luego hacen una ficha, y para la creación literaria se limitan casi siempre a que hagas una historia en el examen. Así a nadie le gusta crear cuentos, normal. Hay que enseñarles a disfrutar con la lectura tanto como con la escritura, y si no les mostramos ese mundo desde que empiezan el cole luego ya es muy difícil cambiar la opinión que ya tienen creada.

Ahora que estoy en un colegio pues corroborar todo lo que acabo de decir, ya que como bien sabemos, la excepción confirma la regla. 
Estoy en una clase diferente porque a los niños les gusta leer, y la profesora reconoce que intenta motivarles a la lectura, pero también es sincera al decir que la creación literaria la llevan fatal y que no se centra mucho en ella aunque luego si la exige en los exámenes.
Estos niños leen bastante dentro del aula y fuera, todas las semanas hacen lectura en alto y en silencio, y la profesora les anima a leer muchos libros voluntarios, pero luego acude a la típica ficha de lectura que le propone la editorial o que ella misma inventa y ahí está cometiendo el error ya que a los niños les gusta hablar de lo que leen y podría dedicar un rato a comentar el libro que se ha leído un alumno para así sin tener ella que mediar en el asunto anime a otros chicos a leer ese mismo libro.

En mi clase de prácticas, los niños tienen que leer tres libros obligatorios al año que los elige la profesora y son iguales para todos, luego tienen un libro de lectura para clase que es con el que trabajan la lectura en alto, pero hacen esa lectura de la que hablamos en clase que no es buena ya que uno lee en alto y los demás tienen que seguir la lectura y por lo tanto no disfrutan de ella. Luego un día a la semana los niños llevan al aula un libro de lectura de su casa para leer en clase un rato y les ponen música de fondo para que desconecten de las clases. He vivido varios momentos de lectura con ellos y les gusta de verdad, cuando tienen que dejar de leer les molesta y entre ellos se animan a leer ya que casi todos tienen libros de BUT PUT porque cuando se acaban uno se los recomiendan entre ellos y al final todos quieren leer historias de BUT PUT.

A mi me gustaría en el futuro convertirme en una profesora que no se preocupe tanto por las matemáticas, el ingles etc y si preste atención a lo que los niños necesitan contarle que puede llevarte tan sólo unos minutos diarios si se organizan bien las cosas.
Los niños siempre quieren compartir sus experiencias con los demás y organizar una clase al mes para que los niños se recomienden libros entre sí no creo que sea muy complicado. Además, si los comentarios de los libros se hacen de manera oral te ahorras tiempo de corregir que puedes dedicar a organizar otra actividad interesante.

Si uno tiene ganas e ilusión y se organiza no hay problema en hacer más cosas dentro del horario, pero si el propio profesor no tiene interés por la lectura de sus alumnos poco pueden hacer los propios alumnos.

Considero que mi profesora de prácticas es bastante buena y siempre intenta ser original, pero en ocasiones se deja llevar por lo que se hacía antes en la escuela sin darse cuenta de que las cosas han evolucionado y que hay mil opciones para hacer actividades que de verdad motiven a sus alumnos a leer.
Algo que siempre nos ha gustado a todos con la edad que sea es que nos cuenten cuentos, que dediquen un rato y nos deleiten con una historia nueva, y eso, no lo he visto nunca en un colegio lo cual me da mucha pena. Sólo se le leen cosas a los niños si es por  una tarea o por exigencia de una actividad específica como el dictado etc pero no por placer, no por transmitirle eso bueno a los niños. 
Mi tutora no les lee cuentos a los niños, les lee partes de su libro de lectura de clase pero no un cuento diferente y yo le he propuesto varios que ha aceptado leer encantada lo cual indica que está abierta a propuestas nuevas.
Con suerte podré leerle yo alguno a los niños y que la profesora se dedique a ver la ilusión de los niños mientras les cuentan un cuento.

Volviendo al asunto de los libros obligatorios, he comentado mi actividad del bloque con la tutora y me ha contado cómo selecciona ella los libros. 
No los elige porque le guste una u otra editorial sino que los lee y los que le gustan y le parecen adecuados e interesantes para los niños son los que decide mandar. Me los ha enseñado y no son los típicos de Barco de Vapor sino que son libros diferentes con más color y que les atraigan más. Hay uno que a los niños no les gusta mucho porque piensan que es de niños pequeños pero los demás les están gustando bastante.
Los libros que los niños traen de casa siempre son los que más les gustan y en algunas cosas son diferentes de los que les mandan obligatoriamente, por ejemplo, suelen ser a todo color y tienen pequeñas pruebas para que las realicen o experimentos, cosas que les hagan descansar de la lectura y volver a retomarla con más ganas. 
Lo que veo cada día con más claridad es que hay muchos niños a los que realmente les gusta leer, y que mientras que no sea muy aburrido el libro les gustan de varios estilos aunque no sean a todo color. Lo que les importa es la historia y por supuesto les gustan más aún si están de moda.

Creo que hay mil libros interesantes de mil editoriales diferentes con numerosas actividades propuestas, pero si el profesor no quiere implicarse en ello es imposible que el niño por si mismo tenga acceso a ese mundo interesante de la lectura.
Es una lástima que la mayoría de los profesores ignoren esto o que hagan que lo ignoran porque si todos leyéramos un poquito, estoy segura de que el mundo sería diferente.

Brindo por un futuro de padres, alumnos y profesores lectores.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

No somos conscientes de ello...


Reflexión 1:

En el primer bloque recuerdo que hablamos de la literatura infantil y también  aprendimos a clasificar literatura y paraliteratura. Además de esto hablamos un poco de qué profes queríamos llegar a ser respecto al tema de la literatura y en clase se habló de diversas ideas e ilusiones, incluso también recordamos cómo se trataba este tema cuando nosotros íbamos a la escuela así que de todo esto voy a intentar sacar algo en claro para mi futuro.

Cuando yo iba a clase, no recuerdo que me ofrecieran diversos libros de lectura ni que me  animaran a leer ni escribir, es más, si leías algo te daban una ficha la rellenabas y listo no había nada más, y ese creo que es el motivo por el cual no le gusta leer a la gente, porque de pequeños no les han animado a hacerlo. 
Yo me considero afortunada porque me encanta leer, más que leer yo devoro los libros y de pequeña me encantaba leer pero se que es gracias a que en mi casa veía eso, no porque en la escuela me animaran a hacerlo, y muchos niños que en casa no veían a nadie leer ni le motivaban a hacerlo pues lo dejaron de lado como otra de las muchas obligaciones que impone el colegio.
Los niños se limitan generalmente a leer, memorizar y soltar todo en un papel o en una ficha y se olvidan de lo más importante, de disfrutar con la lectura, de dejar volar la imaginación y vivir cosas alucinantes que sólo puede ofrecernos la lectura. 
Creo que hay muy pocos centros donde se trabajen bien estos aspectos, les ponen lecturas obligatorias que ni les gustan ni les interesan y luego hacen una ficha, y para la creación literaria se limitan casi siempre a que hagas una historia en el examen. Así a nadie le gusta crear cuentos, normal. Hay que enseñarles a disfrutar con la lectura tanto como con la escritura, y si no les mostramos ese mundo desde que empiezan el cole luego ya es muy difícil cambiar la opinión que ya tienen creada.

Ahora que estoy en un colegio pues corroborar todo lo que acabo de decir, ya que como bien sabemos, la excepción confirma la regla. 
Estoy en una clase diferente porque a los niños les gusta leer, y la profesora reconoce que intenta motivarles a la lectura, pero también es sincera al decir que la creación literaria la llevan fatal y que no se centra mucho en ella aunque luego si la exige en los exámenes.
Estos niños leen bastante dentro del aula y fuera, todas las semanas hacen lectura en alto y en silencio, y la profesora les anima a leer muchos libros voluntarios, pero luego acude a la típica ficha de lectura que le propone la editorial o que ella misma inventa y ahí está cometiendo el error ya que a los niños les gusta hablar de lo que leen y podría dedicar un rato a comentar el libro que se ha leído un alumno para así sin tener ella que mediar en el asunto anime a otros chicos a leer ese mismo libro.

En mi clase de prácticas, los niños tienen que leer tres libros obligatorios al año que los elige la profesora y son iguales para todos, luego tienen un libro de lectura para clase que es con el que trabajan la lectura en alto, pero hacen esa lectura de la que hablamos en clase que no es buena ya que uno lee en alto y los demás tienen que seguir la lectura y por lo tanto no disfrutan de ella. Luego un día a la semana los niños llevan al aula un libro de lectura de su casa para leer en clase un rato y les ponen música de fondo para que desconecten de las clases. He vivido varios momentos de lectura con ellos y les gusta de verdad, cuando tienen que dejar de leer les molesta y entre ellos se animan a leer ya que casi todos tienen libros de BUT PUT porque cuando se acaban uno se los recomiendan entre ellos y al final todos quieren leer historias de BUT PUT.

A mi me gustaría en el futuro convertirme en una profesora que no se preocupe tanto por las matemáticas, el ingles etc y si preste atención a lo que los niños necesitan contarle que puede llevarte tan sólo unos minutos diarios si se organizan bien las cosas.
Los niños siempre quieren compartir sus experiencias con los demás y organizar una clase al mes para que los niños se recomienden libros entre sí no creo que sea muy complicado. Además, si los comentarios de los libros se hacen de manera oral te ahorras tiempo de corregir que puedes dedicar a organizar otra actividad interesante.

Si uno tiene ganas e ilusión y se organiza no hay problema en hacer más cosas dentro del horario, pero si el propio profesor no tiene interés por la lectura de sus alumnos poco pueden hacer los propios alumnos.

Considero que mi profesora de prácticas es bastante buena y siempre intenta ser original, pero en ocasiones se deja llevar por lo que se hacía antes en la escuela sin darse cuenta de que las cosas han evolucionado y que hay mil opciones para hacer actividades que de verdad motiven a sus alumnos a leer.
Algo que siempre nos ha gustado a todos con la edad que sea es que nos cuenten cuentos, que dediquen un rato y nos deleiten con una historia nueva, y eso, no lo he visto nunca en un colegio lo cual me da mucha pena. Sólo se le leen cosas a los niños si es por  una tarea o por exigencia de una actividad específica como el dictado etc pero no por placer, no por transmitirle eso bueno a los niños. 
Mi tutora no les lee cuentos a los niños, les lee partes de su libro de lectura de clase pero no un cuento diferente y yo le he propuesto varios que ha aceptado leer encantada lo cual indica que está abierta a propuestas nuevas.
Con suerte podré leerle yo alguno a los niños y que la profesora se dedique a ver la ilusión de los niños mientras les cuentan un cuento.

Creo que hay mil libros interesantes de mil editoriales diferentes con numerosas actividades propuestas, pero si el profesor no quiere implicarse en ello es imposible que el niño por si mismo tenga acceso a ese mundo interesante de la lectura.
Es una lástima que la mayoría de los profesores ignoren esto o que hagan que lo ignoran porque si todos leyéramos un poquito, estoy segura de que el mundo sería diferente.

Brindo por un futuro de padres, alumnos y profesores lectores.