jueves, 11 de octubre de 2012

Déjame que te cuente un cuento


La aventura de Anastasia:

Érase una vez en un mundo y una época no muy lejana en la que vivían una hija y su padre en un pueblecito cercano a una gran selva tropical. 
El padre que se llamaba Esmeraldo tenía una pequeña panadería en la que su hija Anastasia trabajaba con él cuando tenía mucho que hacer.  No eran una gran familia ni tenían mucho dinero pero eran felices con lo que la vida les había dado. 
Cerca de su casa vivía una joven que provenía de una familia adinerada pero muy infeliz cuyo mayor defecto era la envidia, ella siempre deseó tener un padre que la quisiera y la ayudara como tenía Anastasia pero la pobre tenía lo contrario... Un día la vecina loca de celos pagó a un pobre vagabundo del pueblo para que siguiera a Anastasia hasta la selva y la asustara de tal forma que no supiera regresar nunca a casa. El chico cobró y cumplió las órdenes de la chica sin pensárselo dos veces.
Anastasia se adentró tranquilamente en la selva en busca de frutos para ponerle al pan que su padre cocinaba sin darse cuenta de que estaba anocheciendo y sin notar la presencia de el chico que la seguía. Cuando se decidió a volver a casa el chico salió de su escondite y comenzó a perseguirla para asustarla, Anastasia corría sin dirección y gritaba para que la ayudaran hasta que tras correr mucho rato de percató de que ya nadie la perseguía. 
Tras ese gran susto Anastasia se sentó para reponerse y beber algo de agua en un lago que encontró, tras haberlo hecho se dio cuenta de que no sabía regresar a casa, había corrido tanto que no sabía ni dónde estaba. Como no tenía fuerzas para andar mucho más decidió acercarse a una casita pequeña que había a orillas del lago y llamó a la puerta.
Tras esperar un rato escuchó como alguien de dentro se acercaba para abrir y para su sorpresa la que abrió fue una señora de la edad de su padre aproximadamente con una niña pequeña en brazos. 
La señora, que se llamaba Clotilde le ofreció entrar y al hacerlo Anastasia  comprobó que dentro de la casa había tres chicos mas.
Cuando Anastasia entró en la casa y la familia vio su cara se sorprendieron de lo joven que era y de lo oscuro que estaba todo como para que una joven andara sola por la selva. Anastasia les contó lo ocurrido y suplicó que la guiaran hasta el pueblo ya que su padre estaría muy preocupado por ella, pero ellos tristemente le dijeron que no podían ir al pueblo porque en el pueblo estaba el padre de todos ellos que quería robarles todo lo que tenían y que por eso vivían tan lejos de allí. 
Ante la triste noticia que la acababan de dar, Anastasia sólo quería llorar y llorar ya que ahora no tenía ni dónde vivir, pero la familia le dijo que podría quedarse con ellos si cuidaba de la niña pequeña mientras los demás salían a la selva en busca de alimento, y Anastasia no tubo más opción que aceptar.
Pasaron los meses y Anastasia se encontraba mejor con su nueva familia ya que siempre deseó tener una madre, pero seguía extrañando a su padre por lo que le pidió a uno de los hijos que le hiciera un favor.
Se lo pidió a Arturo, el menor de los hermanos porque era el más ágil y rápido y sabía que no correría mucho peligro y el encantado aceptó sin que su madre lo supiera.
El plan de Anastasia era arriesgado pero sabía que iba a devolverle a su padre y por eso decidió poner en riesgo a su “hermanastro”.
Tras ocuparse de todos los detalles durante la noche, a la mañana siguiente estaban listos para proceder con el plan y cuando toda la familia menos Anastasia y la nena salieron al bosque a cazar y buscar comida Arturo siguió otro camino despistando a su madre sin que ella se diera cuenta.
Arturo al ver que no le seguían corrió y corrió en dirección al pueblo y al llegar con cuidado de que nadie le viera ni le siguiera buscó la panadería de Esmeraldo, el papá de Anastasia, y al encontrarla decidió esperar a que no hubiera nadie dentro para correr menos riesgos. 
Tras esperar unas horas la panadería se vació y Arturo entró y robo todo lo que pudo en unos segundos y salió corriendo fijándose en si el panadero le seguía, al darse cuenta de que así era redujo el paso para que no le perdiera de vista pero fingiendo que no sabía que le seguían. 
Tras el largo camino de vuelta Arturo entró en casa y se encontró a su familia, todos le abrazaron y Anastasia le dijo que al final le había contado todo a su madre para que no se preocupara. Clotilde al verlo entrar sano y salvo se alegró mucho pero se dio cuenta de que su plan había fallado ya que Esmeraldo no venía con el pero Arturo aseguró que aparecería en cualquier momento ya que sabía que le había seguido hasta muy cerca de la casa.
La familia entera esperó junto a Anastasia con emoción pensando en el momento de la llegada de su papa pero pasaron las horas y nadie llamó a la puerta. Anocheció y la pobre Anastasia pensó que algo malo le había sucedido a su padre en la selva y decidió salir a buscarlo por los alrededores. La familia intentó quitarla esa idea de la cabeza pero ella estaba decidida así que cogió un arma para defenderse y abrió la puerta de la casa en plena noche, pero no puedo dar ni medio paso ya que a los pocos segundos de abrirla alguien entró en la casa.
No sabían de quien se trataba ya que estaba cubierto con hojas y demás cosas de la selva pero cuando se despojó de todo se dieron cuenta de que era Esmeraldo.
Anastasia se puso tan contenta que no paraba de llorar y reír a la vez, le contó a su padre todo lo sucedido y el padre no podía creer que estuviera viva, le dijo que aquella noche que desapareció pensó que la habían matado en la selva los animales y que hizo hasta una ceremonia en su honor.
Anastasia le dijo que alguien la había asustando y ella no sabía volver a casa sola pero que en esa casa nueva había sido muy feliz y le invitó a quedarse con ellos, el no dudó ni un minuto en permanecer con su hija y la familia de la selva les acogieron con alegría e ilusión.
Con el paso del tiempo Esmeraldo empezó a cogerle cariño a los chicos  y a la bebe pero en especial a Clotilde con la que decidió casarse y vivir felices para siempre.

FIN



Texto adaptado por Naiara Alía dirigido a niños del segundo ciclo.

Variaciones respecto a la versión de clase:

-Los nombres son diferentes para no ser repetitiva y porque pienso que estos harán reír más a los niños.
-He cambiado el papel de la princesa por el de una simple hija de panadero pero con una familia igual de feliz a pesar de la falta de su madre.
-El lugar he decidido cambiarlo para que no sea tan típico el entorno de un castillo rodeado de montañas al que los niños están muy acostumbrados.
-He reducido el número de personas con el que se encuentra y he incluido a la señora Clotilde para que Anastasia cumpla su sueño de tener madre.
-La forma de encontrar a su padre es muy diferente y e preferido esta porque me parece muy entretenida y que capta bien la atención de la gente al tratarse de un plan elaborado por su propia hija que no le olvida.
-La manera de hacer que Anastasia se vaya del pueblo es diferente también y he puesto esta para que no haya necesariamente violencia ni necesidad o intención de matar a nadie, me parece mas acorde con el ciclo que he elegido.
-El tiempo que Anastasia pasa lejos de su padre es menor que el de Rosalinda para que no los niños noten que Anastasia está realmente decidida a volver a ver a su padre ya que no quiere olvidarle.
-El final no tiene una venganza para la vecina envidiosa ya que Anastasia nunca supo quién envió a aquel chico a asustarla, lo he cambiado porque creo que el castigo esta vez era innecesario ya que nadie sale herido y todo termina bien.
-En el cuento de Rosalinda la que se casa es ella pero en este caso he decidido poner que el que se casa es su padre dándole a su hija la felicidad de tener una nueva familia completa.



1 comentario:

  1. Una adaptación bastante original. Más realista y cercana aunque respeta los elementos clave. Perfecto.

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