sábado, 13 de octubre de 2012

¿Te lo cuento?



Adaptación por Naiara Alia basándome en el Cuento de Cenicienta de los Hermanos Grimm. 
He pensado que esta adaptación está dirigida para niños del último ciclo de primaria.



Todo puede pasar:

Había una vez en un reino muy muy lejano una niña llamada Sam que vivía con su padre.
Sam perdió a su mama hace mucho tiempo y desde entonces su papa sólo tenía ojos para ella hasta que un día una mujer llamada Claudia apareció en su camino.
Claudia tenía dos hijas de la misma edad de Sam y ambas se convirtieron en sus hermanastras cuando Claudia se casó con su padre.
Pasados los meses Sam seguía sin soportar a sus hermanastras malvadas pero se conformaba con seguir teniendo esa buena relación con su padre que cada noche le contaba un cuento de princesas. Una de esas noches ocurrió la catástrofe, un terremoto hizo que Sam perdiera para siempre a su papa y que Claudia pasara a convertirse en la tutora legal de Sam.
Sam creció pero en un ambiente muy diferente al que estaba acostumbrada ya que su madrastra la trataba mal y no la quería, la cambió de cuarto y la puso en un hueco pequeño que había en la casa y se quedó con absolutamente todo lo que Sam poseía incluida la herencia que su padre la había dejado.
El papa de Sam tenía una cafetería que supuestamente debería haberse quedado Sam pero Claudia decidió quedársela ella y poner a Sam a trabajar allí mientras estudiaba en el instituto.

La vida de Sam era dura pero ella estaba acostumbrada a no tener nada desde la muerte de su padre pero en el instituto empezó a chatear con alguien que la hizo ver el mundo de otra forma, el chico parecía ser su alma gemela hasta que ella descubrió de quien se trataba. Se hacía llamar Pit pero en realidad se trataba de Elliot, el chico malo de la escuela que siempre andaba rodeado de animadoras. Ella se enfadó al ver que la había hecho creer que era diferente y dejó de hablar con el hasta que Elliot sin saber quién era Sam la invitó al baile de fin de curso.
Sam intentó ir pero su madrastra la puso a trabajar en el café hasta tarde y le aseguró que iría a ver si no se había escapado. En el café todos la ayudaron para que pudiera ir al baile y la dejaron un vestido de princesa con un antifaz para que no la reconocieran y así Sam decidió presentarse en el baile.
Allí vio a Elliot y bailaron juntos pero el no la reconoció ya que llevaba el antifaz, al día siguiente Elliot trató de buscarla por el instituto pero no lo logró y pegó carteles por todos lados buscando a su princesa e incluso hizo una prueba a todas la que decían ser ella ya que Sam en el baile perdió su Ipod cosa que sólo la verdadera princesa podía saberlo.

Pasaron los días y Elliot no consiguió localizar a su amada pero las malvadas de sus hermanastras lo descubrieron y decidieron humillarla delante de todos haciéndole ver a Elliot que era Sam la chica de la cafetería con la que chateaba la princesa barata del baile. Todos se rieron de ella y decidió marcharse a casa llorando.

Cuando  se calmó el ambiente, el instituto decidió hacer un partido de fútbol como despedida y el mejor amigo de Sam le pidió que le acompañara y ella a pesar de no tener ganas de ver a Elliot accedió. Ambos fueron al campo de fútbol pero a la mitad del partido Sam no pudo soportarlo y se marchó con la buena o mala suerte de que Elliot la vio y salió corriendo tras ella. 
Cuando Sam y él se encontraron Elliot le confesó que estaba enamorado de ella y que quería que le perdonara por no haberla defendido antes pero Sam estaba triste y no veía la manera de perdonarle por lo que trató de girarse para irse cuando Elliot la cogió del brazo y sin que ella pudiera decir nada la besó.
Todo el mundo que los vio se moría de envidia y ambos decidieron salir de allí de ese pueblo donde sólo servían las apariencias, pero antes de irse Sam descubrió un papel que le había dejado su padre en el que ella tenía derecho a quedarse con la cafetería y con todo lo que Claudia le había arrebatado. Tras leer esto Sam acudió a la policía y ellos consiguieron que Claudia le devolviera todo a Sam dejándola ir a la universidad que ella quería ya que ahora tenía dinero para poder pagarla.
Elliot y Sam se montaron juntos en el coche con todas sus cosas y se marcharon de ese pueblo en dirección a la universidad escuchando la música del Ipod que Sam había perdido en el baile.
Y coloría colorado este cuento se ha acabado.

FIN



Diferencias respecto a la versión de los Grimm:

-En la versión de los Grimm el padre de Cenicienta no muerte mientras que el padre de Sam si lo hace porque creo que un padre no debería permitir que traten así a su hija estando vivo.
-Lo que Cenicienta pierde en el baile es un zapato y Sam pierde el Ipod, he puesto eso para actualizar un poco la historia ya que ahora nadie pierde un zapato pero si un Ipod.
-La ayuda que Sam recibe siempre es de los pajaritos y la mata de su madre pero Sam recibe ayuda de sus amigos y compañeros del café.
-Cenicienta canta a la mata de la tumba de su madre para que le de un vestido precioso mientras que Sam lo obtiene de sus amigos de la cafetería porque los niños de último ciclo de primaria saben muy bien que las matas no dan vestidos y así se creen más el cuento.
-El príncipe siempre dice que Cenicienta es su pareja mientras que Elliot al enterarse de quién era Sam no la defiende sino que se avergüenza.
-Cenicienta va a tres bailes con el príncipe y Sam sólo a uno porque sino la historia se alargaría demasiado y termina siendo aburrido leer lo mismo tres veces.
-Cuando Elliot quiere encontrar a Sam hace que las chicas le digan que perdieron en el baile mientras que el príncipe prueba a todas las chicas el zapato que Cenicienta persió hasta que encuentra a su princesa.
-El final es más o menos igual ya que ambas consiguen irse con sus príncipes solo que Cenicienta se casa y Sam sólo se va a la universidad con su amado.
-Las hermanastras malas de Sam pierden todo ya que la policía detiene a Claudia y en la historia de Cenicienta las hermanastras se quedan ciegas gracias a los pajaritos que las pican para que pierdan la vista por falsas y envidiosas.

1 comentario:

  1. Bueno, bueno, bueno... el beso te ha quedado tan real que parece que lo estuvieras viendo (o sintiendo) cuando lo escribiste. Si se lo cuentas a los de 5º o 6º, las chicas, sobre todo, te van a adorar :D
    Muy buena "modernización". Te lo anoto

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